Aprendiendo un Nuevo Caminar en el Espíritu
“Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamado…”
– Efesios 4:1
“Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.”
- Gálatas 5:16
“… que andéis digno del Señor…”
– Col. 1:10
Nuestro Andar = Nuestro Estilo de Vida – Nuestra forma de ser en la vida diaria
INTRODUCCION:
• Parte #1: Cambiar no es fácil - ¡No trates de hacerlo con tus propias fuerzas!
• Parte #2: Hay una lucha entre “la carne” y “el Espíritu”
Romanos 6-8
Gálatas 5:16-26
• Parte #3: ¡Como renunciar el viejo “yo” y abrazar al nuevo “yo” espiritual!
Colosenses 3:1-17
Efesios 4:17-5:7
I. ¡CAMBIAR NO ES FÁCIL!
No trates de hacerlo en tus propias fuerzas
¿En algún momento has tratado de hacer uno de estos cambios?
• Dejar de fumar
• Perder peso
• Dejar de gritar cuando estás enojado
• Dejar de deprimirte en los inviernos
• Dejar de chismear y criticar
• Dejar de comprar demasiadas cosas
• No dejar las cosas para la última hora
• Dejar de andar con amigos que te llevan a las actividades malas
• Presupuestar tu dinero
Anota un cambio que has tratado de hacer que te fue muy difícil (o imposible) hacerlo
1. ¡Es como aprender a caminar por la primera vez!
Piensa en un bebe cuando aprende a caminar. ¿Cuántas veces se cae y llora? Es así como nosotros en la vida cristiana.
Somos llamados a “andar como Jesús anduvo.” (1 Juan 2:4).
Nuestro andar – es decir, nuestro estilo de vida – debe reflejar los valores y personalidad de Jesús. ¡Pero no es fácil aprender un nuevo caminar!
Durante toda la vida hemos formado hábitos pecaminosos, y los hábitos fuertes no se cambian fácilmente. Por esto, es absolutamente necesario que comencemos con el entendimiento de que es imposible andar como Jesús en nuestras propias fuerzas.
¡Necesitamos un nuevo poder dentro de nosotros para ayudarnos a cambiar!
¡Nuestras propias “resoluciones” fallan!
Es el primer día de enero - el comienzo de un nuevo año. Te propones hacer muchos cambios personales - Rebajar 10 libras… Comer más vegetales… Llamar a mama mas seguido…etc.…etc. Comienzas fuerte. ¡Pero después de un mes, estás más flojo, gordo y cochino que nunca!
Si has pasado por algo así, ¡no estás solo! Nadie puede cambiar por sus propias fuerzas. Con nuestras propias fuerzas – nuestra propia voluntad – ¡quedamos cortos cada vez!
La Lucha de Pablo para cambiar
El Apóstol Pablo compartió su propia lucha con el pecado. Por más que se esforzó, solamente se hundía más y más profundo en el pecado. Por más que luchó, se enredaba más y más en sus deseos malos.
Lee Romanos 7:14-25 – Pablo llega al fin de sus propias fuerzas
¿Qué aprende Pablo? (v.21) ¿Por qué no puede dejar de pecar?
El Legalismo no Funciona
A los seres humanos nos encantan las leyes - pero a la misma vez las odiamos. Son claras y nos orientan, pero no nos ayudan a cambiar. Las reglas externas son “curitas” que no solucionan el problema esencial.
¡No toques!
Si alguien pone una cajita tapada en una mesa delante de ti, y te dice, “¡No mires dentro de esta cajita!” ¿Qué pasa dentro de ti? Es la naturaleza humana rebelar contra las reglas.
Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿Por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques ….Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra os apetitos de la carne. Colosenses 2:20-23
¿Cuáles son algunas “reglas” mencionadas en este texto
II. Hay una lucha entre “La Carne” y “El Espíritu”
¡Nuestra Carne Quisiera Esclavizarnos!
La Carne = La naturaleza pecaminosa
¡Ojo! – La Carne no es el cuerpo físico. Es la naturaleza pecaminosa dentro de todos
La Carne es - The Monkey on Your Back – El Monito en el Hombro
Imagina que tuvieras un monito como mascota. Ese monito pasa los días sobre el hombro tuyo y te acompaña durante tus actividades. Tan lindo y juguetón es el monito, que no puedes resistir cuando te pide un guineo. Te brinda una sonrisita, y le das de comer siempre. Un guineíto…dos…tres. El monito, poco a poco, crece y se pone más fuerte.
Llega el momento un día, después de alimentar esta mascota, que el mono te pide su comida – pero ya no habla con la voz suavecita y una sonrisita. La voz ya es ronca y áspera y demandante - ¡Dame un guineo! Tu le niegas – No creo que quisiera darte un guineo hoy. Los brazos musculosos se aprietan alrededor del cuello tuyo y la voz siniestra te exige – ¡Dame un guineo – ahora! Ya no puedes respirar y sientes que te desmayas bajo el peso abrumador de lo que antes era una mascota tan linda y divertida. Ya el mono está en control de tu vida, y no hay otro remedio sino que darle todo lo que se te exija. Por haber alimentado al monito mucho, ya estás de esclavo bajo su dominio.
Así es nuestra naturaleza pecaminosa – nuestra “carne.” Le damos de comer muchos “pecadillos” – como si fuera un juego con una mascota. Pero la carne crece y nos exige más y más. Pecamos con más fuerzas y más frecuencia, hasta que el pecado llega a controlarnos y dominar la vida. Somos esclavizados. Nuestra carne es el Mono en el Hombro.
- ¡Tenemos que Crucificar la Carne! – Lee Romanos 6:1-14
1. Si Andamos en el Espíritu, somos libres de la Carne
Andar en el Espíritu – Seguir los impulsos del Espíritu Santo Después de aceptar a Jesús, hay dos fuerzas dentro de nosotros – la Carne y el Espíritu. Si seguimos los impulsos del Espíritu, más y más podremos negar los impulsos de la carne. Tenemos que alimentar al Espíritu, y dar hambre al monito. Como bebe, ¡Hay que aprender a caminar de nuevo!
1.1 VICTORIOSOS Lee Romanos 8:1-17 - ¡Una vida victoriosa!
1.2 OBRAS DE LA CARNE Y NO ESPIRITUS Lee Gálatas 5:16-26 – Fruto del
Espíritu v. Fruto de la Carne
III. ¡Hay que Renunciar el Viejo y Abrazar el Nuevo!
1. El Viejo “Yo” (La Carne) y el Nuevo “Yo” (El espíritu)
Dentro de cada Cristiano vive el viejo “yo” y el nuevo “yo.”
• El nuevo “Greg” y el viejo “Greg”
• La nueva “Ana” y la vieja “Ana.”
Lee Colosenses 3:1-17 – Hacer Morir la Carne
“… y revestido del nuevo...” ¿Cuáles son las características del “nuevo usted”? (Col.
3:10-17)
1.
2. Comparación: Cambio de Vida = Cambio de Ropa
“Vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.” (Romanos 13:14) ¿Por qué, usted cree, se compara el cambio en la vida cristiana al proceso cotidiano y diario de cambiar la ropa?
2.1 ¡Despojarse! Lee Efesios 4:17 – 5:7 -
“En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.”
Según Efesios 4:17 – 5:7, ¿Cuales son algunas prácticas “viciadas” del viejo hombre?
¿Cuales son algunas características del “nuevo hombre”?
2. El Nuevo Usted ¡Haz una Declaración Profética!
Anota cinco cualidades negativos del “Viejo Usted” y, por fe, anota el opuesto de cada uno.
Ejemplo
Viejo Greg (La carne) Nuevo Greg (El espíritu)
1. Gritón_ 1. Paciente
2. Mal-hablado 2. Discreto de hablar
3. Deprimido 3. Gozoso
4. Peleón y Gruñón 4. Llevadero
5. Perezoso 5. Diligente
Etc. etc.
Oración
Señor, gracias que tú has puesto un nuevo espíritu dentro de mi – que soy una nueva creación en Cristo. Yo declaro que por fe puedo vivir una vida nueva. Recibo tu poder para cambiar. En el nombre de Jesús.